A la hora de cuidar de una tortuga acuática, se suele caer en el error de pensar que es suficiente con comprarle una tortuguera y alimentarla. Aunque no es una de las mascotas que más atención necesita, hemos de tener en cuenta varios aspectos que harán que su calidad de vida sea mucho mejor y podamos disfrutar de nuestra tortuga de agua y aprender de ella durante muchos años.


¿Qué clases de tortugas de agua están permitidas en España?


Una de las especies más conocidas en todo el mundo como tortuga doméstica es la tortuga de orejas rojas también llamada tortuga de Florida. Pero esta especie terminó por prohibirse para su cuidado doméstico aquí en España, debido a que se convirtió en especie invasora al ser abandonada en la naturaleza y propagarse causando importantes daños al equilibrio medioambiental, puesto que no es su medio originario.
Por tanto, actualmente existen principalmente dos clases de tortugas acuáticas que pueden ser cuidadas en cautividad en España:
Una de ellas es la tortuga Ocadia o tortuga china, (Mauremys Sinensis), fundamentalmente herbívora.
Es una tortuga semiacuática, que gusta de salir del agua para tomar el sol durante largos períodos de tiempo, y cuyo comportamiento es muy pacífico. Por ello es una de las más recomendadas para su cuidado a nivel principiante.

Imagen de una tortuga Ocadia


Por su parte, la tortuga Kohni o tortuga Mapa del Mississipi, pasa su mayor parte del tiempo en el agua, a diferencia del resto de tortugas semiacuáticas que suelen salir más al sol.
Posee una característica mancha blanca encima de los ojos que la diferencia de otras de su especie.
Es una tortuga bastante tímida, aunque puede mostrarse agresiva si no tiene suficiente espacio para compartir con otras tortugas.
Aunque las tortugas son un tipo de animal que no necesita demasiada atención en comparación con el cuidado de otros animales domésticos, si interactuamos regularmente con ellas, contribuiremos a que sean más sociables y no tan huidizas.

Imagen de una tortuga Kohni

 

 

¿Cómo cuidar de una tortuga de agua? Las mejores tortugueras y equipamiento


Los tres principales elementos que necesitas para mantener en casa a tu tortuguita de agua sana son una tortuguera acorde a su tamaño y número, un filtro, luz ultravioleta suficiente y un calentador para el agua.
En primer lugar, elegir una tortuguera que sea adecuada para el tamaño y cantidad de tortugas acuáticas que quieras tener:

  • Las tortugueras de plástico son las más comunes, por su económico precio y por ser las más utilizadas por los niños para cuidar de sus tortuguitas. Existen tortugueras de varios colores, con una pequeña rampa o zona para que la tortuga suba y se seque al sol, así como una zona inferior a modo de pequeño estanque para llenarlo de agua y que la tortuga pueda nadar.
    Es la solución más factible como principiante en el caso de que quieras comenzar tu andadura en el cuidado de una pequeña tortuga.
    Estas tortugueras no llevan filtro ni calentador de agua, y tampoco cuentan con lámpara de luz UV, por lo que será necesario realizar cambios de agua muy regulares y colocar la tortuguera en un lugar en el que la tortuga pueda recibir la suficiente luz solar al día.


Tortugueras de plástico de diferentes colores para niños

  • Para usuarios que quieran tener a sus tortugas domésticas en las mejores condiciones, existen tortugueras de cristal de dimensiones mayores. Éstas suelen disponer de una tapa, una rampa para poder acceder a la zona superior y vienen con sistema de filtrado incluido, así como lámpara de luz UV para recrear las condiciones de luz óptimas, sea cual sea el lugar en el que se instale la tortuguera. Estas tortugueras son especialmente buenas para poder colocar otros elementos como rocas, vegetación natural entre la cual la tortuga pueda refugiarse, o algún tipo de sustrato de fondo. Además, vienen con refuerzos laterales que protegen los bordes del cristal.

    Desde Aquaria siempre recomendamos el modelo de tortuguera Tartarium. Esta tortuguera es la más demandada por nuestros clientes expertos en el cuidado de tortugas, y está fabricada en vidrio con refuerzos en esquinas y decoración de rampa incluida. 

    Tortuguera recomendada: modelo Tartarium 60

En segundo lugar, si has adquirido una tortuguera que carece de filtro, será necesario que instales un filtro para el agua. Muchas personas se preguntan si realmente es necesario tener un filtro. Nuestra respuesta es: si quieres que tus tortugas estén sanas y se desarrollen con normalidad, lo lógico es que el agua esté en las mejores condiciones posibles. La mejor forma de asegurar que esto sea así es colocar un filtro para tortugueras. Normalmente se recomienda elegir un filtro capaz de trabajar en un volumen de agua que sea 3 o 4 veces el volumen de agua que haya en la tortuguera. Asímismo, hemos de asegurarnos de que el agua no contenga cloro, y para ello podemos usar un producto anticloro como el ReptoSafe de Tetra.

Instalar un calentador de agua es indispensable para que la temperatura sea la idónea para las tortugas que lo necesiten. Una temperatura demasiado fría es motivo de infecciones y terminará por causarles la muerte. Asegúrate de que el calentador esté sumergido completamente, ya que de lo contrario terminará por romperse.

Por último, otro de los componentes necesarios para el cuidado de tus tortugas de agua es proporcionarle las condiciones de luz más acordes y similares a su hábitat natural. Para ello existen lámparas de luz UV que se colocan en el borde de la tortuguera y proyectan luz hacia un punto en el cual la tortuga pueda situarse como si estuviese secándose al sol en condiciones naturales. Esta luz proporciona a la tortuga vitamina D3, muy importante para su salud. Ten cuidado de no colocar la lámpara demasiado cerca de la zona donde esté la tortuga, para evitar que ésta pueda quemarse.

Tortuguera Aquatlantis con lámpara incluida

También podemos añadir decoración en forma de plantas de plástico o, si añadimos plantas naturales, asegurarnos de que no sean tóxicas si la tortuga las muerde. Muy importante que este tipo de elementos no tengan bordes o esquinas cortantes que puedan dañar a la tortuga al rozarse con ellos.

 

 

3. ¿Qué comen las tortugas de agua? Alimentación y vitaminas


La mayoría de tortugas de agua son omnívoras, no obstante su gusto puede ir variando con el transcurso de los años, por lo que es bueno ofrecerles varios tipos de comida.
Existen alimentos específicos ya preparados con minerales, vitaminas muy completos en forma de sticks con base vegetal, o también sticks elaborados a partir de anchoas deshidratadas o camarones para tortugas de mayor tamaño, otro de los alimentos que les encantan a las tortugas acuáticas.
Puesto que la tortuga suele estar la mayor parte del tiempo sumergida en el agua, lo mejor es colocar la comida en el agua para que pueda acceder a ella, o si no queremos que la comida esté flotando por el agua, podemos colocarla sobre un recipiente que quede accesible a la tortuga pero que no enturbie el agua. Otra solución es pasar la tortuga a un recipiente específico en el cual tenga su comida, para así evitar ensuciar el agua de la tortuguera principal.
Igualmente, y a modo de snack ocasional, podemos intentar ofrecerle algún tipo de alimento congelado como por ejemplo pequeñas gambas congeladas.
Si tienes varias tortugas en una misma tortuguera o acuaterrario, vigila que todas ellas coman por igual, para evitar sorpresas.

Pareja de tortugas de agua comiendo

 

 

¿Qué pasa si la tortuga no quiere comer? Enfermedades más comunes de las tortugas


Las enfermedades que más aparecen entre las tortugas domésticas suelen ser siempre derivadas de una deficiente alimentación, iluminación inadecuada de la tortuguera, las malas condiciones del agua o ambiente con una temperatura demasiado brusca o corrientes de aire. Todos ellos son problemas que podemos y debemos evitar desde un principio prestando atención al buen uso de los elementos que componen la tortuguera y aportando a la tortuga una dieta sana y equilibrada.
No obstante, a pesar de cuidar de nuestra tortuga muy bien, pueden aparecer afecciones o enfermedades propias de las tortugas de agua como las siguientes:

  • El caparazón de la tortuga está blando o se ha reblandecido: esto se debe a la falta de calcio. Para que la tortuga pueda generar la cantidad de calcio necesaria para desarrollarse, hemos de proporcionarle un mínimo de 7 u 8 horas diarias de luz solar para que pueda sintetizar bien la vitamina D y convertirla en calcio. Sin iluminar la tortuguera por completo, ya que la tortuga tiene que poder estar tanto en el sol como en zona de sombra.
    Si el proceso de reblandecimiento es muy acusado, podemos darle un suplemento de calcio, además de algunas vitaminas y otros suplementos en forma de gotas.

    Ir a tienda online
  • La tortuga tiene problemas en los ojos: en ocasiones, la tortuga puede presentar sus ojos hinchados o inflamados, o quizá no los pueda abrir. Normalmente esto se debe a las malas condiciones del agua o la falta de vitamina A. Para ello, existen unas gotas oculares que se aplican en los ojos de la tortuga y solucionan este problema que nos las facilitarán en un veterinario. Por supuesto, deberemos limpiar el agua y mantenerla en las condiciones de temperatura adecuadas.

  • Problemas respiratorios causados generalmente por cambios bruscos de temperatura: los síntomas suelen ser secreción nasal, mucosidad o burbujas en la nariz, o incluso la tortuga se queda adormecida y no quiere comer. En ocasiones incluso flotan o nadan de lado. 
    En este caso, lo mejor es aumentar ligeramente la temperatura del agua y dejar a la tortuga separada del resto y tranquila. 
    No obstante, la mejor opción en este caso es contactar con un veterinario especialista.

  • Pueden aparecer hongos en forma de pelillos o recubrimientos en el caparazón, manchas o protuberancias. Esto se debe a las malas condiciones del agua, falta de filtrado o temperaturas bajas. Deberemos corregir estos aspectos y, en caso de que no mejore, contactar con un veterinario.

  • Otitis: la tortuga tiene unos bultos en la zona del cuello. Deberemos llevarla a un veterinario, ya que la solución idónea es extirpar quirúrgicamente cuanto antes esos bultos.
    de nuevo, las condiciones del agua deben ser óptimas para que no se generen bacterias que puedan causar estas infecciones, así como proporcionarle una dieta rica en vitamina A.

  • La comida en mal estado es un problema frecuente, que debe evitarse, ya que si ésta fermenta, provocará afecciones estomacales a la tortuga, como diarrea o estreñimiento.
    El agua debe estar siempre perfectamente limpia, y su dieta rica en fibra y alimentos poco hidratados.


7 consejos finales para que tu tortuga esté siempre sana


Además de todo lo que ya hemos indicado anteriormente, te damos unos puntos extra a tener en cuenta para que tu tortuga de agua esté siempre perfecta:

  1. Aunque tu tortuga sea muy pequeña al inicio, has de considerar la longitud que puede alcanzar con el paso de los años y tenerlo en cuenta a la hora de adquirir una buena tortuguera.

  2. Aunque las tortugas necesiten luz solar, nunca instales la tortuguera en una zona en la que el sol le de directamente, porque terminará por perjudicar a la tortuga.

  3. Si colocas un filtro de agua, ten en cuenta que aún así deberás hacer un cambio de agua como mínimo cada dos semanas.

  4. Hazte con un termómetro que te indique en todo momento la temperatura del agua. El mejor aliado para no pasarnos de frío ni de calor.

  5. Si estás pensando en colocar sustrato de fondo, ten en cuenta que la tortuga puede llegar a comerlo. Lo mejor será que esté lo más limpio posible, o que esté formado por grava que no quepa en la pequeña boca del animal. Si vas a colocar algún elemento decorativo procedente de la naturaleza, primero asegúrate de esterilizarlo conveniente.

  6. El área en la que la tortuga suba a secarse debe ser de una longitud suficiente para que la tortuga pueda desplazarse sin problema.

  7. No coloques impedimentos que puedan hacer que la tortuga no nade libremente o termine encerrada y pueda estresarse por no poder salir. En especial si vas a estar fuera de casa unos días, vigila que el interior de la tortuguera no tenga ningún elemento que obstaculice el libre paso del animal.

 

Esperamos haber podido resolver tus dudas con respecto al cuidado de tus pequeñas tortugas de agua. Si estás comenzando en el mundo del cuidado de estos simpáticos animales, te recomendamos que comiences por adquirir un solo ejemplar y lo introduzcas en una tortuguera de pequeñas dimensiones que cuente con todo lo necesario: filtro, iluminación y rampa interior. En nuestra tienda online disponemos de tortugueras de todo tipo, desde los modelos clásicos de tortuguera para niños, hasta los modelos de tortuguera y acuaterrarios de vidrio con todo el equipamiento necesario incluido.  


Ver todas nuestras tortugueras para niños

 Ver nuestras tortugueras de vidrio completas