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¿Cómo cuidar de una raya de agua dulce en mi acuario? 7 consejos útiles

¿Cómo cuidar de una raya de agua dulce en mi acuario? 7 consejos útiles

¿Alguna vez te has planteado incorporar un pez raya a tu acuario dulce, pero las dudas han terminado por echar abajo tus planes?
Si tienes la posibilidad de disponer y mantener un acuario con unas dimensiones lo suficientemente óptimas como para albergar estos peces, vamos a darte una serie de consejos para que cuidar de tus rayas de agua dulce sea pan comido
Eso sí, has de tener en cuenta que requieren un poco más de atención que un acuario dulce al uso, debido a que necesitas de una capacidad mayor y a que las rayas no se comportan ni se alimentan como el resto de peces de agua dulce. Pero para ello hemos hecho esta pequeña guía con características, comportamiento y alimentación de los peces raya.

¿Cuál es el hábitat natural de los peces raya? ¿Qué temperatura de agua es la ideal?

Las rayas de agua dulce, también llamadas Potamotrygon motoro, habitan por lo general en ríos de agua dulce tropicales, en los cuales la temperatura va de los 24 a los 26 ºC.
La profundidad a la que suelen encontrarse depende de lo profundos que sean los ríos en los que habitan en cada caso. Por ejemplo, se han encontrado rayas en profundidades de hasta 2,5 m en las aguas del río Paraná, pero sin embargo en el río Uruguay habitan tranquilamente bajo los 7 o 10 m de profundidad. Estas rayas oceladas prefieren aguas en calma con fondos arenosos; en especial las orillas de arroyos, riachuelos y lagos, donde pueden enterrarse bajo el sustrato.

Son una especie propia de varios sistemas hidrográficos de Sudamérica: la región amazónica de Brasil, Uruguay, Paraguay, Orinoco, Río de la Plata, Río Pilcomayo, Río Bermejo, Río Guapore, Río Negro, Río Branco, Río de Janeiro and Río Paraguay.

Teniendo estos datos en cuenta, si queremos cuidar de una raya en nuestro acuario, el agua deberá mantenerse a una temperatura de entre 23 y 28 ºC, y deberemos dar al agua cierto movimiento simulando la cuenca de un río.
La composición del agua no es un factor especialmente importante, aunque sí debemos tener en cuenta que ésta sea blanda y con cierto grado de acidez, siempre libre de desechos y posible suciedad.

Raya de agua dulce sobre la arena de un acuario

 

 

¿Qué características distinguen a las rayas de agua dulce del resto?

Las rayas de agua dulce, (cuyo nombre científico es Potamotrygon motoro), se distinguen de otras especies muy similares, (como pueden ser las Potamotrygon falkneri), porque tienen unos salientes dorsales colocados opuestamente a cada lado en forma circular en los cuales se encuentran los ojos, de color anaranjado amarillento, cada uno de los cuales está rodeado por un anillo negro de diámetro mayor que el del ojo. Esta colocación tan particular de sus ojos les permite tener un campo de visión de 360º. Su pupila es creciente, con un iris dinámico capaz de agrandarse o empequeñecerse según sean las condiciones de luz del exterior.
El color corporal sin embargo toma un tono grisáceo amarronado, con forma ovalada y una fuerte cola que alberga una espina venenosa. A lo largo de todo su cuerpo, bajo la epidermis, tienen unos pequeños canales llenos de un fluido que permiten al animal sentir los cambios en la presión del agua o corrientes a su alrededor

La longitud total que pueden alcanzar las rayas de agua dulce es de hasta 1 m, (en condiciones de libertad), y el peso máximo de 15 kg, aunque las cuidadas en cautividad tienden a quedarse mucho más pequeñas, (llegando a los 50 o 60 cm y pesando menos de 10 kg). Las hembras tienden a ser más grandes que los machos.

 

Detalle del ojo en una raya de agua dulce

 

Detalle de la boca de una raya

¿Cuántos años pueden llegar a vivir las rayas en cautividad? Algunos datos sobre su desarrollo

Las rayas oceladas son ovovivíparas, y sus huevos pueden alcanzar aproximadamente los 300 mm de diámetro durante el período de ovulación. De esta forma, la raya que se gesta en el interior del huevo está a su vez dentro del útero materno y va desarrollándose en su interior siendo alimentada con las secreciones ricas en nutrientes que provienen de la madre. La mayor parte del cuerpo se va desarrollando simétricamente, aunque hay partes que pueden presentar cierta asimetría en su desarrollo. 
La etapa de crecimiento rápido tiene lugar en los primeros años de vida, siendo más lenta conforme la raya va haciéndose más longeva. Normalmente, un ejemplar de raya de agua dulce criado en cautividad puede llegar a vivir hasta los 15 años.
La gestación de las rayas Potamotrygon motoro suele tomar unos 6 meses en condiciones salvajes, que se ven reducidos a 3 meses en caso de las nacidas en acuario. Las camadas pueden llegar a tener de 3 a 21 ejemplares, siendo siempre un número impar.

 

 

Algunos datos sobre la reproducción de los Potamotrygon motoro

Los estudios sobre la reproducción de esta especie se han llevado a cabo fundamentalmente en poblaciones de rayas de agua dulce observadas en cautividad, y pueden experimentar ciertos cambios con respecto al comportamiento de aquellos ejemplares que viven en libertad. Según estas observaciones, la cópula suele tener lugar principalmente durante la noche.
El macho suele pegarse a la hembra con ayuda de sus patas, dejándole en ocasiones marcas prominentes.
Esta especie es polígama, aunque el macho suele estar varias semanas con una hembra antes de comenzar el período de reproducción con otra hembra distinta.

El ciclo reproductivo de la raya de agua dulce se ve muy influenciado por las condiciones y ciclo hidrológico del entorno del río en que se encuentren. Suelen aparearse principalmente durante la estación seca, coincidiendo con los meses de junio a noviembre. El período de gestación tiene lugar durante 3 a 6 meses, siendo el tiempo medio de 6 meses, y en la estación lluviosa, (durante el período de diciembre a marzo), es cuando tiene lugar el parto.
Normalmente se ha observado un ciclo reproductivo en el que, durante 3 años consecutivos se da a luz una camada, pero los años que le siguen se produce un período de inactividad reproductiva. El número medio de rayas recién nacidas por cada camada suele ser de 7 ejemplares, siendo menor en el caso en que la hembra sea joven.

La edad de madurez reproductiva no ha sido determinada con firmeza, pero se estima que puede variar desde los 20 meses a 7,5 años. Otros estudios han demostrado que esta madurez tiene lugar en los machos cuando éstos alcanzan los 390 mm de longitud y en las hembras cuando alcanzan los 440 mm, aunque se han dado casos de ejemplares capaces de reproducirse con una longitud de 200-250 mm en machos y 240-320 mm en hembras. Por lo tanto, no está nada confirmado al 100%.

En este vídeo podemos ver a nuestra pareja de rayas, con su pequeño alevín recién nacido en nuestra tienda de Aquaria en Zaragoza:

 

 

¿Qué mecanismos de percepción tienen? Su vista, olfato y epidermis son la clave

Las rayas oceladas de agua dulce que viven en libertad suelen presentar períodos migratorios entre ríos y arroyos. Aunque no se conocen muchos datos sobre su comportamiento migratorio específico, se presume que siguen un patrón de migración cíclico y predecible, que puede llegar a cubrir hasta los 100 km
Normalmente suelen vivir en solitario y durante el día es cuando aprovechan para enterrarse en la arena o sedimento y permanecer tranquilas.

Poseen un sistema electroreceptor por todo su cuerpo, que les proporciona una percepción extra sensible de aquellos estímulos de baja frecuencia y les permite además detectar aquellas posibles amenazas que no puedan percibir visualmente. Este sistema está compuesto por una serie de elementos situados en la subdermis, agrupados en unidades electroreceptoras conocidas como ampollas de Lorenzini. Además de este sistema, y como ya se ha descrito anteriormente, poseen una serie de canales llenos de líquido bajo la epidermis que les permite sentir los pequeños cambios de presión en su alrededor.

De esta forma, pueden detectar posibles predadores o ejemplares de su especie con los que congeniar, así como navegar con seguridad. Además, no hemos de olvidarnos de su potente arma defensora, la espina venenosa que ocultan dentro de su cola, y que les permite clavar e inyectar veneno en aquellos animales que puedan atacarles.
Suelen permanecer al acecho ocultos bajo la arena, y cuando ven que su presa está suficientemente accesible, se lanzan sobre ella cubriéndole con todo su cuerpo; acto seguido expulsan un chorro de agua y aprovechan el torbellino creado para succionarlo e ingerir así a su presa por la boca, situada en la parte inferior.

Otro órgano que tienen muy desarrollado las rayas oceladas es el olfato. Sus órganos olfatorios se sitúan en la parte superior de la cabeza en unas cápsulas cartilaginosas localizadas en los laterales.

Teniendo en cuenta este comportamiento, un acuario en el que hayamos de cuidar a una raya de agua dulce deberá contar con un sustrato arenoso en el que ésta pueda enterrarse, así como unas dimensiones importantes que no le estresen. Si queremos añadir plantas acuáticas, lo mejor será colocarlas de forma que no les molesten, u otra solución es colocar plantas flotantes.

Por otra parte, se recomienda tener un solo ejemplar en el acuario, dado que, como ya hemos descrito, es una especie acostumbrada a vivir en soledad la mayor parte del tiempo. 

 

Vista superior de una raya ocelada de agua dulce

Manta raya de agua dulce ocelada en movimiento

¿Qué alimento aceptan las rayas de agua dulce? ¿Cómo alimento a mi raya ocelada en mi acuario?

Los hábitos alimenticios de las rayas varían según la edad y el entorno.
Justo después de nacer, las pequeñas rayas oceladas suelen comer plancton, y ya cuando llegan a la etapa juvenil se puede añadir a su dieta pequeños moluscos, crustáceos de pequeño tamaño, o larvas de insectos acuáticos. 
Las rayas oceladas adultas se alimentan principalmente de pequeños peces, (como pueden ser loricáridos, especies de Astyanax, o Pimelodellas), así como crustáceos. También pueden comer gastrópodos, (como los Ampullariidae o Hydrobiidae), o insectos acuáticos, (como los Baetidae, Chironomidae, Elmidae o Naucoridae). En ocasiones también comen insectos voladores.

En el entorno autóctono, estos curiosos animales permiten controlar la población de insectos a través de su dieta.
A la hora de preparar el alimento para una raya de agua dulce en nuestro acuario, podemos proporcionarle artemia, larva roja, o pequeñas gambas para los alevines de raya; en caso de los ejemplares adultos optaremos por alimentarles con pequeños peces, gambas, o carne de cangrejo y mejillón. Así que mucho cuidado con añadir al acuario peces, ya que sin duda se convertirán en una buena presa para las rayas adultas.
En algunas ocasiones, puede ser que tanto los jóvenes como los adultos acepten alimento en seco.

 Detalle de la boca y las branquias vistas desde la parte inferior de una raya

 Copyright: Aquarium tropical du Palais de la Porte Dorée

 

Cuidado con las picaduras de raya: su espina venenosa es un arma 

Las rayas oceladas de agua dulce pueden atacarnos con su espina venenosa y provocarnos una picadura dolorosa, además de venenosa, que puede afectar seriamente a nuestra salud si no tenemos cuidado, especialmente con los ejemplares más adultos.
Por ello, deberemos tener sumo cuidado desde los primeros meses de vida, en cómo cuidamos a nuestros ejemplares de raya, procurando no estresarles o importunarles en demasía cuando estemos realizando el mantenimiento del interior del acuario o alimentándolas.

 

En Aquaria somos expertos en cuidar de estos y otros animales de agua dulce. Sin duda, se trata de una especie muy poco común entre los acuaristas, y por ello aconsejamos informarse muy bien antes de animarse a cuidar una raya de agua dulce. Puedes consultar más información sobre los Potamotrygon motoro en nuestra tienda online. Tenemos varios ejemplares disponibles, y estamos a tu disposición para que nos hagas llegar tu consulta y poder guiarte en este fantástico y emocionante proceso de cuidar y conocer más a tu raya de agua dulce.

¡¡No dudes en contactarnos!!

 

 

 

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